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Preguntas que se hacen frecuentemente sobre la donación de órganos ¿Qué Tejidos se Pueden Donar?  
Preguntas que se hacen frecuentemente sobre la donación de órganos  
Los Mitos Frente a los Hechos Puntos de Vista Religiosos   Temas Relacionados con la Diversidad
Por Qué Tienen Que Estar Enterada la Familia   Cuando Hay Que Tomar una Decisión a Nombre de un Ser Querido
Puntos de Vista Religiosos
 
La pregunta que por lo general se hacen las personas que estan considerando donar órganos o tejidos es: "¿Mi religión autoriza o no la donación y trasplante de órganos?" Las encuestas demuestran que son pocos los individuos que están al tanto de las doctrinas de sus respectivas religiones con respecto a la donación de órganos y tejidos. De hecho, la mayoría de las religiones principales aconsejan las donaciones de órganos, y por lo menos muchas de ellas permiten que sus feligreses tomen una decisión personal al respecto.
   
  EL CATOLICISMO
     
    Los católicos consideran la donación de órganos y tejidos como una obra de caridad y de amor. El Vaticano piensa que los trasplantes son moral y éticamente aceptables. Pulse aquí para mayor información.
   
     
En 1956, el Papa Pío XII declaró que:
"Una persona puede dejar establecido que desea que dispongan de su cuerpo para fines moralmente irreprochables y hasta nobles, entre ellos está el deseo de ayudar a los enfermos y a los que sufren...esta decisión no ha de condenarse sino justificarse de una manera positiva."
     
  En agosto del 2000, durante el Congreso Internacional sobre trasplantes en Roma, el Papa Juan Pablo II le dijo al público lo siguiente:
"Los trasplantes representan un gran paso en el progreso de la ciencia en beneficio del hombre y hoy en día son muchas las personas que deben sus vidas a un trasplante de órgano. Cada vez más, la técnica de trasplantes ha demostrado ser una manera de alcanzar la meta principal de toda ciencia médica: el servicio a la humanidad... Es necesario inculcar en las personas, especialmente en los corazones de los jóvenes, un aprecio genuino y profundo de la necesidad del amor fraternal, un amor que podría manifestarse cuando se toma la decisión de convertirse en donante de órganos."
     
  En la edición del verano-otoño de 2001 de la revista On the Beat, una publicación de la Red de Donantes de Órganos de Nueva York, su Eminencia el Cardenal Edward Egan, Arzobispo de Nueva York, escribió que cuando se piensa en el obsequio maravilloso de la vida que Dios nos ha dado; una de las mejores maneras de agradecer ese regalo es cuando el individuo decide ser donante de órganos. Pulse aquí para leer todo el artículo.

En su Encíclica Evangelium Vitae (Sobre el valor y la inviolabilidad de la vida humana), Su Santidad el Papa Juan Pablo II habla acerca de la fascinación que tiene nuestra sociedad por una "cultura de la muerte". Exhorta a los católicos y a las personas de buena fe de todos los lugares a que se alejen de esa cultura para encaminarse rumbo a la celebración y contemplación de la gloria de Dios en una "cultura de la vida".

Cuando se me pidió que compartiera lo que pienso acerca de la importancia de donar órganos para esta publicación, lo que recordé inmediatamente fue el Evangelium Vitae. Al pensar en el obsequio maravilloso de la vida que Dios nos ha dado, parecería que una de las principales maneras en que un individuo podría agradecer ese regalo sería tomando una decisión consciente de donar sus órganos – una decisión que permitirá la prolongación de la vida de sus semejantes – y de esta forma, tan real y tangible, fomentar la "cultura de la vida".

Como Su Santidad lo manifestó, donar órganos es "un auténtico acto de amor". El compromiso de una persona en obsequiarle la vida a otra refleja lo fundamental en que se basan las lecciones de Cristo y la teología de nuestra iglesia. Como nos dice San Juan: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en Él cree no fallezca, mas tenga vida eterna". (Evangelio de San Juan 3:16). Al donar conscientemente los órganos de su cuerpo, la persona actúa de la misma forma en que lo haría Cristo – infundiéndole vida a la humanidad.

La Iglesia católica considera que la donación de órganos es una obra de caridad. Las directrices éticas y religiosas para los servicios médicos católicos, un conjunto de principios que sirven de guía a la Iglesia en su misión curativa, explican muy claramente la permisividad de las donaciones de órganos. En la Directriz No. 30, leemos que "el trasplante de órganos procedentes de donantes vivos es moralmente permitido cuando tal donativo no sacrificará ni afectará negativamente ninguna función esencial del organismo, y el beneficio previsto para el receptor está en proporción con el daño al donante...". De la misma manera, las Directrices No. 63-66 dicen lo siguiente acerca de la donación de órganos. Directriz No. 63: "Las organizaciones católicas que prestan atención médica deberían fomentar y proporcionar los medios para que las personas que deseen tramitar el donativo de sus órganos y tejidos del cuerpo puedan hacerlo con fines éticamente legítimos, de modo que puedan ser utilizados para donaciones e investigación científica después del fallecimiento". Directriz No. 64: "Tales órganos no se deberán extirpar hasta que se haya dictaminado la muerte del paciente. Para prevenir cualquier conflicto de intereses, el médico que determina la causa de la muerte no debería formar parte del equipo de trasplante". La donación de órganos de una manera moralmente aceptable, al término de la vida, brinda los regalos de salud y vida a las personas más vulnerables y, a veces, desesperanzadas. Es una de las muchas posiciones en favor de la vida que puede asumir una persona con el propósito de fomentar una cultura que valora la vida en nuestro mundo.

En cuanto a los criterios que definen una "manera moralmente aceptable", es indispensable que el trasplante de órganos ocurra en un contexto de amor y respeto por la dignidad del ser humano. Desde luego que existen parámetros para determinar cuándo y cómo deberían donarse los órganos. La Iglesia opina que los órganos trasplantados nunca deben ser ofrecidos para la venta. Hay que regalarlos por amor. Cualquier trámite que comercialice o vea los órganos como algo permutable (osea que se pueda intercambiar o canjear) o negociable es moralmente inaceptable. La decisión de quién tiene prioridad para el trasplante de un órgano tiene que ser basada únicamente en factores médicos, sin tomar en consideración la edad, el sexo, la cultura ni la clase social del individuo, ni ningún otro criterio semejante.

Además, es sumamente importante que se obtenga el consentimiento informado con conocimiento de causa por parte del donante y (o) de sus representantes legítimos, y que los órganos vitales de los que sólo exista uno en el cuerpo se extirpen únicamente después de que la muerte absoluta (el cese total e irreversible de toda actividad cerebral) haya ocurrido.

Como observara el Papa Juan Pablo II en el Evangelium Vitae: "Existe un heroísmo cotidiano, compuesto de gestos y compartimientos, que forja una cultura de la vida auténtica. Un ejemplo particularmente digno de ser elogiado de tales gestos es la donación de órganos de una manera moralmente aceptable".

Es en pro del progreso de la humanidad, por amor al prójimo, que se llevan a cabo las donaciones de órganos. Una de las maneras en que el individuo puede demostrar su amor al prójimo es tomando la decisión informada con conocimiento de causa, de donar sus órganos.

     
  Ordene ejemplares gratuitos del folleto católico de la Red de Donantes de Órganos de Nueva York: communications@nyodn.org(CREAR ESTA DIRECCIÓN ELECTRÓNICA) o llame al 1-800-GIFT-4-NY.

Pulse aquí para la versión PDF (documento de formato portátil) del folleto católico de la Red de Donantes de Órganos de Nueva York.

     
     
  PENTECOSTAL
Los pentecostales creen que la decisión sobre si se debe donar o no debe ser tomada por el individuo.
     
  LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ
Los Testigos de Jehová creen que la donación es una decisión que debe ser solamente del propio individuo. Sin embargo, existen restricciones en cuanto a las trasfusiones de sangre.

Pulse aquí para mayor información.
Según la oficina central de la Sociedad Atalaya, a menudo se piensa que los Testigos de Jehová se oponen a donar órganos porque, de acuerdo a sus creencias, se oponen a las transfusiones de sangre. Sin embargo, lo que esto quiere decir es que hay que extraer toda la sangre de los órganos y tejidos antes de llevar a cabo el trasplante. Además, no se acepta que la persona donante reciba transfusiones de sangre durante el proceso de recuperación del órgano.

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